Poner precio es una de las decisiones más importantes de un negocio. Si es muy bajo, vendes mucho pero no ganas; si es muy alto, no vendes. La forma ordenada de hacerlo empieza por conocer tus costos y terminar comparando con el mercado.
Paso 1: conoce tu costo unitario
El costo de un producto no es solo lo que pagaste al proveedor. Incluye:
- Costos variables: los que aumentan con cada unidad vendida, como la mercadería, los insumos, el empaque, la comisión del POS o el delivery.
- Costos fijos: los que pagas aunque no vendas nada, como el alquiler, los sueldos, la luz, internet, el contador o el sistema de facturación.
Los costos fijos se recuperan con el conjunto de las ventas del mes; por eso es útil calcular el punto de equilibrio, que veremos más abajo.
Paso 2: margen y recargo no son lo mismo
Este es el error más común. Supongamos que un producto te cuesta S/ 60:
- Si le sumas un recargo de 40 %, lo vendes a 60 × 1,40 = S/ 84. Tu ganancia es S/ 24, que es apenas el 28,6 % del precio de venta.
- Si quieres un margen real de 40 % sobre el precio de venta, la fórmula es:
Precio de venta = Costo ÷ (1 − margen deseado)
60 ÷ (1 − 0,40) = S/ 100. Ganas S/ 40, que es el 40 % de lo que cobras.
| Margen deseado | Divide el costo entre | Recargo equivalente |
|---|---|---|
| 20 % | 0,80 | 25 % |
| 30 % | 0,70 | 42,9 % |
| 40 % | 0,60 | 66,7 % |
| 50 % | 0,50 | 100 % |
Paso 3: agrega el IGV correctamente
Si estás en un régimen que cobra IGV, el precio que calculaste es el valor de venta. Al cliente final le cobras ese valor más el 18 %:
- Valor de venta: S/ 100
- IGV (18 %): S/ 18
- Precio de venta al público: S/ 118
Si en cambio ya tienes un precio con IGV incluido y quieres saber cuánto es para ti, divide entre 1,18; no restes el 18 %. De S/ 118 → 118 ÷ 1,18 = S/ 100. Restar el 18 % daría S/ 96,76, que es incorrecto. Recuerda también que el IGV que pagaste en tus compras se descuenta del que cobras.
Si estás en el Nuevo RUS, no cobras IGV aparte: tu precio es el precio final y pagas una cuota fija mensual. Lo explicamos en cómo sacar el RUC y elegir régimen.
Paso 4: calcula tu punto de equilibrio
El punto de equilibrio es la cantidad que debes vender en el mes para cubrir todos tus costos fijos, sin ganar ni perder.
Punto de equilibrio (unidades) = Costos fijos del mes ÷ (Precio sin IGV − Costo variable unitario)
Ejemplo
Una tienda de accesorios tiene costos fijos de S/ 4 500 al mes. Vende un producto a S/ 100 sin IGV, con un costo variable de S/ 60. Cada unidad aporta S/ 40 para cubrir los costos fijos:
4 500 ÷ 40 = 113 unidades al mes (redondeando hacia arriba). A partir de la unidad 113, el negocio empieza a ganar.
Si vendes muchos productos distintos, puedes hacer el cálculo con el margen promedio: costos fijos ÷ margen promedio = ventas mínimas en soles. Con un margen promedio de 40 %: 4 500 ÷ 0,40 = S/ 11 250 de ventas sin IGV al mes.
Paso 5: compara con el mercado
El cálculo te dice el precio mínimo saludable, pero el cliente compara. Revisa cuánto cobra tu competencia y qué ofreces de diferente: atención, garantía, rapidez, ubicación o delivery. Si tu precio calculado es mucho mayor que el del mercado, revisa tus costos o busca proveedores alternativos antes de bajar el margen.
Errores que debes evitar
- Olvidar las comisiones de los medios de pago. Si aceptas tarjeta o pagos con QR de un proveedor que cobra comisión, súmala al costo variable.
- No incluir tu propio sueldo como costo fijo: si no lo cuentas, el negocio parece rentable cuando en realidad te paga menos que un empleo.
- Dar descuentos sin calcular el efecto: con un margen de 30 %, un descuento de 10 % reduce tu ganancia en un tercio.
- No actualizar precios cuando suben los costos de tus proveedores.
Preguntas frecuentes
¿Qué margen es «normal»?
Depende del rubro. Las bodegas y los distribuidores trabajan con márgenes bajos y mucho volumen; los servicios y los productos de diseño propio suelen tener márgenes más altos. Lo importante es que el margen total cubra tus costos fijos y deje una ganancia.
¿Cómo pongo precio a un servicio?
Calcula cuántas horas te toma, cuánto vale tu hora (lo que necesitas ganar al mes entre las horas que realmente facturas) y súmale los materiales y gastos. Luego compáralo con el mercado.
¿Conviene redondear precios como S/ 9,90?
Los precios terminados en 9 suelen percibirse como más bajos, pero lo esencial es que el precio redondeado siga respetando tu margen mínimo.